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Seamos constructores de vida

Mateo 7.24-29

 

En la madrugada del pasado 24 de junio de 2021 colapsó parte del edificio Champlain Tower en Miami. Como consecuencia de este evento casi 100 personas perdieron la vida. Aunque las razones por las cuales el edificio colapsó aún son inciertas, sabemos que el daño fue tal que la parte que quedó en pie tuvo que también ser demolida. Cuán difícil fue ver las imágenes de los rescatistas haciendo un esfuerzo sobrehumano por encontrar sobrevivientes, de la angustia de los familiares y amigos que se reunían en tiempos de oración y reflexión.


Al ver aquellas imágenes me pregunté, “¿habrá sido un problema de la construcción o del terreno?” y vino a mi mente la parábola de los dos cimientos. En ésta Jesús utiliza como ejemplo las construcciones comunes de su época. Las construcciones no eran sólidas como las de nuestros tiempos. En las construcciones de la época, los ladrones podían romper un pedazo de la pared y entrar o abrir un hueco en el techo de tierra y paja, como sucedió cuando llevaron el paralítico ante Jesús. Por esta razón, lo más seguro que podían tener estas estructuras eran sus cimientos. Con esta imagen Jesús concluye uno de sus discursos más importante, confrontando así a sus seguidores sobre cuál sería el fundamento de sus vidas.


Con esta reflexión, Jesús nos deja saber que cada ser humano tiene la capacidad de escoger la manera en la que habrá de construir su vida; cada ser humano construye a través de sus acciones, sus palabras, sus prioridades y sus decisiones. Puede construir en medio de su familia, de su matrimonio, de sus relaciones con el prójimo y de su responsabilidad ciudadana. El ser humano es el que decide cómo va a proceder en su autoconstrucción; si lo hace con sensatez, planificará, hará provisión y demostrará responsabilidad con aquello que le ha sido entregado. Por el contrario, quien construye de manera insensata no se prepara para los desafíos de la vida, descansa en su propia prudencia y, como resultado, sufre y ve su vida colapsar. Entonces, ¿cómo podemos responder con sensatez en la vida? Escuchando y obedeciendo las enseñanzas de Jesús para nuestras vidas.


Que el Señor nos ayude a construir para bendición y vida en nosotros/as, en nuestras familias y en quienes nos rodean.


Bendiciones,


Pastor Alberto

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