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¡El tiempo de la canción ha llegado!


Cantares 2:12a


¡Estamos de fiesta por el aniversario de nuestro Coro Mayor! El mismo que ha sido de gran bendición para nuestra iglesia y que también es un referente para la música coral en Puerto Rico.


Para la ocasión, hemos querido considerar el texto bíblico como una alegoría de la relación entre el Coro Mayor y nuestra iglesia. El texto de cantares es parte de un cántico amoroso que destaca la importancia y el hermoso significado de ese amor. De igual manera, nuestro Coro Mayor y la iglesia han compartido 90 años de relación armoniosa, es decir, melodioso, sonoro, grato y equilibrado, entre otros sinónimos musicales.


El tiempo de la canción llega a través del testimonio musical de nuestro Coro Mayor, que se convierte en instrumento de parte de Dios.


En el texto, este es un recuerdo que la canción siempre representa un momento nuevo. Es la referencia al tiempo de la música como la celebración de las bendiciones, aun luego de las lluvias y de los momentos difíciles que se viven. De esto podemos dar testimonio, porque todos y todas hemos sentido que, cuando llegamos al templo, no importa lo duro del momento que estemos viviendo, al escuchar un himno de nuestro coro, nos sentimos que podemos identificarnos con esa realidad que describe el autor, y más aún, que ese cántico no nos deja en el dolor, sino que siempre nos conduce a un final de esperanza.


Pero deseo ir más allá, y deseo hacerlo de manera personal. Quiero dar una palabra pastoral a nuestro coro, para recordarles que esta bendición es recíproca. Así como, durante el proceso de preparación del mensaje, la Palabra me habla primero a mí, de forma íntima y personal; de la misma manera, desde el momento mismo de la preparación y los ensayos, ese cántico habla a sus vidas, de modo que la hora de la canción llegue como experiencia de consuelo, de salud, de bienestar, de paz, de gozo, de vida, no sólo para quien escucha sino también para quien entona.


Esta celebración ha de ser también un recordatorio de por qué y para qué les llamó el Señor. Que ustedes no están en este coro porque cantan bien o porque les guste cantar; están aquí porque les ha llamado el Señor. Y les ha llamado a una tarea crucial y trascendental. ¿Cuántas personas han alcanzado salvación a través de un mensaje cantado? ¿Cuántas personas han sentido una palabra especial del Señor o una bendición especial del Señor a través de un himno cantado por el coro?


Eso quiere decir que no podemos tomar livianamente el tiempo de la canción, cuando es tiempo de bendición para nuestras vidas. Sean, instrumentos del Señor, para que su gracia fluya en abundancia.