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Lo mejor en tu vida todavía está por venir

Actualizado: 24 de feb de 2019


Hno. Wilson D. Colón Dios tiene un propósito para tu vida. La palabra dice que él  “es poderoso [tiene el poder] para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos” (Efesios 3:20). Cuando sigues al Señor, tu vida es mucho más valiosa que lo que tu entiendes porque tu vida es valiosa para Dios. Dios te ama. Los eventos ordinarios de tu vida cotidiana y los actos maravillosos de Dios se conectan frente a tus propios ojos en un mosaico de bendiciones; es un cuadro que Dios ha preparado de antemano para ti. Se trata de la “multiforme sabiduría de Dios que nos ha dado a conocer por medio de la Iglesia… y conforme al propósito eterno que hizo Dios en Cristo Jesús nuestro Señor” (Efesios 3:10).  


En esta mañana hemos de considerar una antigua historia de amor familiar. Una historia que ciertamente comienza con dolor y desdicha, con amargura y sufrimientos, con soledad y dificultades pero una historia donde Dios se hace sentir para convertir el desaliento en esperanza y el llanto en alegría. Al final de la historia hay una boda feliz y hay un nacimiento de una nueva generación; tenemos esperanza.


A menudo el camino hacia el propósito de Dios no nos parece muy derecho. A veces no lo entendemos y se nos pierde el horizonte. Jesús decía – Mateo 7:14 “porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.”  El camino de Jesús le llevó por la cruz, pero la cruz le llevó a la resurrección y gracias a la resurrección tenemos cada uno de nosotros la esperanza que llegaremos a ese lugar donde “ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron”. Apocalipsis 21:4. 


En esta mañana consideraremos brevemente el libro de Ruth en el Antiguo Testamento. Un libro donde Dios te revela que aunque ya ha sido bueno contigo, lo mejor todavía está por venir. Así que durante la semana, te invito a leer el libro completamente y a considerar como el propósito de Dios llena tu vida de alegría, de paz y de esperanza.